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Costumbres

Uno siempre se acostumbra a todo. Tanto a lo malo como a lo bueno, siempre, inevitablemente, nos terminamos acostumbrando. 

De lo bueno notablemente más rápido, con lo malo renegamos un poco más, pero siempre nos acostumbramos. Lo duro son los primeros días. 

Acostumbrarse a la ausencia, a la falta, a la distancia. Es duro.

En este tiempo se volvió una costumbre hermosa que estés dando vueltas con tu magia, que tu alegría lo inunde todo sin permiso, que mis gruñidos se volvieran carcajadas, que tus ojos profundos me miraran y me analizaran.

Y ahora, en los primeros momentos en los que no estás, todo se hace cuesta arriba. Se oscurece y se vuelve un gran tedio. Se apaga el motor y no dan ganas de estar en otro lugar que no sea en el que vos estés habitando. 

Aunque solo fuera para saberte cerca, contar con que nos podemos cruzar en algún momento para regalarnos una sonrisa, un jugueteo, una mirada de esas. Tener un minuto de magia.

Te volviste mi costumbre diraria, y esa costumbre me motivaba. Esta vez no estoy dispuesta a resignarme, pero es el momento de construir algo nuevo. 

Una nueva costumbre, que tendrá que convivir con esta distancia impuesta, pero que está obligada a ser explosiva, alegre y mágica como vos. 

Porque aunque todavía no sepa de que manera y por momentos me entristezca tremendamente recordar cada momento donde ahora me faltes, si algo aprendí de vos, es a mirar las cosas con un velo de alegría, y no quedarme en lo triste.

Solo me doy este permiso acá, donde sé que estoy sola, para reflexionar y dejar fluir mi melancolía. Para que cuando vos me mires de nuevo con esos ojos increíbles, encuentres en mí solo risas, sonrisas y festejos. 

Porque no te mereces nada menos que eso.

"No hay nada peor que los calendarios
Si hay fin es hoy

Razón tiene el diccionario 
Y a mí sólo me guía el sol 

A mí sólo me guía el sol "
(Anfibio_Lisandro Aristimuño)


La llave

Porque puedo callar mis palabras
y escucharte en el viento hablar.
Porque puedo soñar para verte
y tenerte aun sin soñar.

Vas a verme llegar, vas a oír mi canción,
vas a entrar sin pedirme la llave.
La distancia y el tiempo no saben,
la falta que le haces a mi corazón.



Piel

Un gran recorrido plagado de valles, mesetas, curvas y rectas. Una inmensidad de tejido repleto de infinitesimales poros que respiran tu olor.

Desde la punta de mis dedos, te siento sin tocarte.

Millones de suaves capilares que se erizan cuando la distancia entre nuestros cuerpos se achica. Y jugamos con los centímetros como si fueran musica con la que bailamos. Nos separamos conscientes, nos rozamos pidiendo perdón por la inconsciencia.

Deseo.

Metros interminables, de los que anhelamos descubrir el sabor. Aterciopelada espalda donde esta noche, me encantaría que tus labios se deleitaran.

Sueño.

Y si...

¿Y si un día volviera?
¿Y si golpeara sutilmente el vidrio de tu ventana mientras dormís, y te dijera que volví?
¿Y si un día volviera a escribir desde el regocijo de haber sobrevivido?
¿Y si ese día fuera hoy?

Entonces quizás, ese día empezaría con algo así:

Hoy puedo ponerle una sonrisa a mi cara, a pesar de todo.
A pesar de que el mundo se me caiga encima y todo parezca oscuro, siempre puedo sonreír y pensar en algo lindo que me cambie el día.
Puedo llegar a mi casa, ver que todo brilla, y ser capaz de agradecerlo llena de amor.
Cosas que parecían imposibles, hoy se manifiestan. Y quiero más.
Sigue existiendo mi lado oscuro, no desapareció por arte de magia, pero hoy en lugar de enojarme por su existencia, valoro que ayuda al contraste.
La vida es una suma enorme de imperfecciones, que solo están ahí para que aprendamos algo.

Y es en un día como hoy, en el que al fin entiendo que el silencio, ya no me hace tan bien.
Entonces vuelvo a hablar. ¿Y si un día alguien estuviera escuchando?

Como en la vida, acá no todo son risas pero tampoco todo es llanto.
Solo prometo que nos podemos sumergir en un remolino de sentimientos que me acompañan y trascienden, y que está bueno atravesar.

El futuro llegó, hace rato. Todo un palo, ya lo ves.

Mi casa


Veo esta foto y puedo recordar la textura de la tela que recubría la colchoneta donde mi amiga Carina y yo, estábamos sentadas.

Recuerdo todo lo que veo como si estuviera ahí en este momento: como quemaba ese piso cuando había mucho sol, como me gustaba hacer dibujos con agua en él mientras se iba secando con el calor, como miraba a las hormigas que pasaban caminando por ahí, el olor de las plantas y de la tierra mojada después de regar las plantas, la suavidad de mi pelo en esos momentos previos a tener que recurrir a las tinturas para tapar las canas, el olor del aire caliente del verano cerca del mar, la frescura del agua recién sacada del pozo con la que nos bañábamos al regreso de la playa, los juegos que todavía hoy recordamos entre risas con Cari, y por sobre todo...lo feliz que era en esa casa cada verano.

Extraño profundamente esa casa, y cada vez que pienso que nunca más en mi vida voy a poder entrar, ni caminar por ella y toparme con todos los recuerdos que guardo...simplemente no lo tolero y me digo firmemente que algún día, cuando tenga mucha plata, la voy a comprar y va a ser mía. Como tendría que haber sido siempre.

Y así va a ser. Porque algún día estas nenas van a ser otras, a quienes yo les esté sacando esta misma foto.

Babasonicos - Deshoras



"Y cuento, las horas que no pasé a tu lado, son como hojas de un papel...en blanco"

Marzo


No me olvido nunca.
Aunque nos separe un universo entero.


Te Vas - Ismael Serrano



"...Y yo procuraré sonreír más a menudo
y acostarme a una hora prudente.
Tú me enseñaste que afuera, siempre,
me está esperando una nueva mañana
como aquella nuestra,
radiante y soleada.

...Y tú procurarás cumplir con lo que has prometido,
ser fuerte y devorar la manzana.
Has de pensar, cada nueva mañana,
que un tipo a menudo piensa en ti y sonríe
aunque quizá no sean sus días más felices."

Nuestro Secreto



"...adonde yo te espero
siempre estaremos solos,
siempre estaremos tu y yo,
solos sobre la tierra..."

Pablo Neruda

El chico de mis sueños

El chico de mis sueños tiene tus ojos. Idénticos, profundos, con ese color marrón tan lindo, tan rioplatense. Pero tienen solamente esta coincidencia. El chico de mis sueños no sos vos, es otro.

Es alguien nuevo que aparece de pronto y me hace sentir algo que no siento hace años, o quizás algo que nunca sentí estando despierta.

No entiendo nada de lo que me dice, pero me lo dice de una forma tan calmada que logra que cada bello de mi espalda se erize y esa sensación suba hasta mi nuca generando un pequeño gesto de agachar la cabeza. Es esa sensación a la que me entregaría para siempre.

Sin levantar la cabeza lo miro, y sé que no es real, pero quiero que lo sea. Y no quiero despertar del sueño. Al chico de mis sueños se le nota en su cara delgada y angulosa, la barba crecida de tres días y el pelo un poquito largo como si no le importara. El chico de mis sueños no se viste necesariamente bien, es como desprolijo o más bien, despreocupado. Esa sería la palabra que lo define mejor, es un chico despreocupado. Me encanta que sea así.

Entonces siento como su mano suave, más suave que nada que haya sentido antes, roza mi mejilla en un gesto tierno de acercamiento. No puedo, aunque quiero, decirle una sola palabra. Solo puedo mirarlo y entregarme a disfrutar de la sensación de tenerlo. Él me acaricia de tanto en tanto y lentamente voy despertando.

Esa sensación me acompaña durante días. Busco desesperadamente al chico de mis sueños en cada ámbito que transito, en el colectivo, en la calle, en la oficina, en una reunión, pero no, no está. No se como llamarlo, si ni siquiera se su nombre, pero al dormirme por varias noches, lo hago deseando con todas mis fuerzas que esa noche vuelva a aparecer, para que esta sensación no se diluya.

El chico de mis sueños todavía se hace rogar, pero sé que nos vamos a volver a ver. Porque él es quien me hace pensar que quizás, a pesar de todos mi miedos, se pueda revolver entre los escombros y encontrar algo para rescatar. Quizás, a mi misma.

Yo, siempre a contraluz...

"Desnudándose a cuarenta bajo cero,
llorando cuando el aire se rió,
boludeando cuando hay que estar bien serio,
festejando un cumpleaños que hace tiempo ya paso..."


Ades Tiempo - Bersuit Vergarabat

Otro día en el mundo

El chico de la mandíbula marcada comiendo con mucha hambre me recuerda a mi hermano. Ese estilo de chicos me gusta, me puede.

Miro al señor mayor que sale del baño y tira prolijamente una servilleta de papel en el tacho de basura. La tapa se le traba y el papel cae al piso. Se agacha con dificultad y se me estruja un poco el corazón al notar como le tiemblan las manos al alcanzar el papel.

Vuelvo al chico y ya va por su segunda hamburguesa. Me llama la atención que se pidió dos gaseosas chicas. ¿Por qué no una grande? ¿Será más barato así?

Yo tomo café pero no puedo dejar de recordar que en el Burger King de Punta del Este tienen Coca y Fanta. Me da envidia. Odio que los de Buenos Aires tengan línea Pepsi. Iría al de allá solo a comer un Whopper con Fanta. Y para ver a Beíta, claro. ¿Como andará mi morocha querida? Extraño un abrazo de ella, y su voz.

Siempre extraño las voces. La tuya la sigo extrañando pero por suerte ya no es una tortura. Es notable como no me olvido de ciertas voces. Las escucho en mi cabeza como si me hablaran ahora mismo. La de mi abuelo por ejemplo, la recuerdo clarísimo. Me parece escucharlo atendiendo el teléfono y decirme con ese tonito simpático y tanguero "Hooola doña Carolina, ¿como le va?"

Te extraño tanto abuelo...se me perdió el norte cuando te fuiste. Y por más que sé que estarías orgulloso de mis logros, me gustaría tanto volver a sentarme con vos en la mesa del comedor a charlar de la vida, de mis cosas, de las tuyas; verme reflejada en tus ojos, en los dedos de tus manos que eran tan parecidos a los míos.

Todavía me cuesta sentarme en tu mesa que hoy es mi mesa, vivir en tu casa que hoy es mi casa. Siempre me faltas vos. Ahora silbo menos, cada tanto una canción, y siempre te recuerdo a vos silbando y contándome que mi mamá te contagió el silbar porque lo hacía todo el tiempo, como yo.

Cuando sola en casa pongo algún tango fuerte, y canto como te cantaba en el hospital antes de que te fueras, escucho que la casa empieza a crujir, y sé con todo mi ser, que sos vos.

NTVG - El Camino



Porque el del sábado fue un recital increíble.
Porque canté, salté y grité como nunca.
Porque NTVG se convirtió en mi banda fetiche.
Porque esta letra tiene mucho que ver con los cambios que ocurrieron recientemente en mi vida laboral.
Porque no me importa el camino más largo.
Porque quiero creer que no estamos a la venta.
Porque me fascina este tema.

...y cuando duermo sin ti, contigo sueño

Y sin embargo - Joaquín Sabina

Coherencia

Anoche pude ver anticipadamente que estaba a punto de derrapar...otra vez.

Pero entendí que primero que nada, uno tiene que ser coherente con sus palabras.

Extrañamente eso me dio tranquilidad y sentí que lograba alejarme un poco de la banquina.

Me acorde de muchas cosas que dije, pero fundamentalmente de una, la más importante, la que hizo que tome la decisión que tomé hace ya un tiempo.

"Hay que ser coherente con lo que uno dice" me repetí, y pude dormirme tranquila.


Escuchate

Debo decir que a mí hacer terapia me ayudó, al menos a ver ciertas cosas y poder ponerlas en su lugar. Dejar de llamar "mamá" a quien realmente no lo era, por ejemplo, fue uno de los puntos fundamentales. Pero hubo otros.

Un día charlando con mi primo, 2 años mayor que yo y tan cercano a mi infancia que es como un hermano, le dije que yo siempre decía que era torpe y por eso estaba convencida de serlo.

Recuerdo que le dije: "Me caigo por las escaleras todo el tiempo, me caigo en la calle y termino con las rodillas sangrando, me golpeo con todo, se me caen las cosas de las manos y cada vez que algo de eso sucede digo: lo que pasa es que soy torpe. Y así afirmo mi propia creencia de que soy torpe."

Mi primo se quedó helado, me miró asombrado y casi asustado. Yo no entendía que le pasaba, lo que estaba diciendo era fuerte, pero tampoco me parecía para tanto. Entonces habló él.

Me dijo: "Cuando yo era chico, un día salíamos de la casa de la abuela (donde yo vivía) con mi papá. Y mi viejo medio enojado dijo algo que yo en ese momento no entendí, que estoy entendiendo recién ahora, pero que me quedó muy grabado."

Aparentemente lo que le dijo mi tío fue lo siguiente: "Si mi vieja le sigue diciendo tanto a Carolina que es torpe, va a terminar siendo torpe."

Una psicóloga una vez me dijo que la cabeza de un niño es como un libro en blanco y que todo lo que se escribe en ese libro, fundamentalmente en los 3 primeros años, es la base para lo que va a ser ese niño de adulto. Esa misma psicóloga fue la que me dijo en otro momento, que lo que había hecho mi abuela durante mi infancia tenía un nombre: Tortura Psicológica.

No dejo de llevarme alguna cosa por delante cada tanto, pero ya no rompo casi nada, no estoy llena de moretones y no me sangran más las rodillas. Ese comentario de mi primo, fue un antes y un después en mi vida. Me abrió los ojos para ver y entender muchas cosas.

Todavía me pregunto que otras cosas que creo son parte de mí, en realidad son cosas que me convencieron que era. Supongo que tengo toda la vida para ir descubriendolas.

Creo que por todo esto es que la nueva campaña del Consejo Publicitario Argentino, me pego tan fuerte. Se me pone la piel de gallina cada vez que la veo, y me dan ganas de decirle al oído a esa nena que algún día fui, que no crea en todo lo que escucha.




Tu Día

Feliz Cumple!!!
Feliz Cumple Beíta querida!!!

Este año logramos achicar las distancias y pudimos estar juntas en persona.
Y digo en persona porque para mi, por más que vos estés en Punta del Este y yo en Buenos Aires, siempre estamos juntas.
Lo confirmo cada vez que recibo un mail tuyo para ver como estoy, para retarme porque ando medio desaparecida, o simplemente nuestro clásico mail para compartir la alegría de que sea viernes.
Creo que alguna vez te lo dije, pero sos una de las personas que más valoro en mi vida y de la que más orgullo me da que sea mi amiga.
En Baires diluvia y hace frío. Me encantaría cruzar el charco y darte un abrazo.
A festejar Stú!

Días Movidos

Fueron días muy movidos, un torbellino de cosas que todavía me tienen medio paralizada. Debe ser la falta de costumbre. Es raro recuperar las ganas, la ilusión, la esperanza.

Entre todo lo que pasó en estos días, tuve la suerte de que me regalen entradas para el Pepsi Music. Allí fuimos, a disfrutar de una de las bandas que más escucho y de la que me enamoré cuando la escuché de casualidad en otro recital. Fue amor a primera vista.


"Todos nos vemos buscando bien o mal,
una salida en el cielo.

Adentro llueve y parece que nunca va a parar
.
.
.

Y va a parar..."

Tan Lejos - NTVG

Nothing Compares To You - Sinead O'Connor

Uno más, y van...

Fah, 33 ya. Quien lo hubiera dicho.

Hoy quise postear algo medio obligandome a mi misma. Pero después de 4 días en cama con fiebre la vuelta al trabajo no fue liviana, y no tuve el tiempo para hacerlo. Además no sabía que escribir y creo que por eso lo fui dejando pasar. En realidad creo que inconscientemente estuve esperando algo todo el día.

Algo que nunca llegó.

Creo que lo esperaba para poder hacer este post con felicidad. Para poder decir que mi día había sido perfecto y completo. Ideal. Me llenaron de mensajes con saludos, llamados telefónicos de gente que se atrevió a cantarme el feliz cumpleaños, y hasta hubo posteos en mi honor...y que posteos, hubo muchos regalos divinos, mucha energía positiva que llegó hasta mi y que hasta llegó a sorprenderme gratamente.

Pero ahora que ese día tan especial ya pasó. Ahora que ya soplé las velitas y se fue la gente a dormir porque mañana se trabaja, me di cuenta que eso que tanto esperaba no iba a llegar porque el día ya se había pasado. No había más chances.

Entonces vine al comedor, prendí la compu que ya había apagado para acostarme, me dispuse a escribir este post de cumpleaños e inevitablemente me acordé de vos.

Me acordé que mientras yo te contaba algo muy fuerte que me había pasado me dijiste: "Te puedo asegurar que yo nunca te hubiera dejado sola, pero la verdad que de tu viejo...de tu viejo no me sorprende."

Hoy volví a ser esa nena de 5 años que mientras tenía una hermosa fiesta de cumpleaños, llena de regalos, música y amiguitos; lo único que esperaba era que sonara el teléfono y que desde el otro lado del mundo, le hablara su papá.

Hoy esperé todo el día ese llamado.

La verdad es que a mí tampoco me sorprende, pero no me acostumbro.