Escuchate

Debo decir que a mí hacer terapia me ayudó, al menos a ver ciertas cosas y poder ponerlas en su lugar. Dejar de llamar "mamá" a quien realmente no lo era, por ejemplo, fue uno de los puntos fundamentales. Pero hubo otros.

Un día charlando con mi primo, 2 años mayor que yo y tan cercano a mi infancia que es como un hermano, le dije que yo siempre decía que era torpe y por eso estaba convencida de serlo.

Recuerdo que le dije: "Me caigo por las escaleras todo el tiempo, me caigo en la calle y termino con las rodillas sangrando, me golpeo con todo, se me caen las cosas de las manos y cada vez que algo de eso sucede digo: lo que pasa es que soy torpe. Y así afirmo mi propia creencia de que soy torpe."

Mi primo se quedó helado, me miró asombrado y casi asustado. Yo no entendía que le pasaba, lo que estaba diciendo era fuerte, pero tampoco me parecía para tanto. Entonces habló él.

Me dijo: "Cuando yo era chico, un día salíamos de la casa de la abuela (donde yo vivía) con mi papá. Y mi viejo medio enojado dijo algo que yo en ese momento no entendí, que estoy entendiendo recién ahora, pero que me quedó muy grabado."

Aparentemente lo que le dijo mi tío fue lo siguiente: "Si mi vieja le sigue diciendo tanto a Carolina que es torpe, va a terminar siendo torpe."

Una psicóloga una vez me dijo que la cabeza de un niño es como un libro en blanco y que todo lo que se escribe en ese libro, fundamentalmente en los 3 primeros años, es la base para lo que va a ser ese niño de adulto. Esa misma psicóloga fue la que me dijo en otro momento, que lo que había hecho mi abuela durante mi infancia tenía un nombre: Tortura Psicológica.

No dejo de llevarme alguna cosa por delante cada tanto, pero ya no rompo casi nada, no estoy llena de moretones y no me sangran más las rodillas. Ese comentario de mi primo, fue un antes y un después en mi vida. Me abrió los ojos para ver y entender muchas cosas.

Todavía me pregunto que otras cosas que creo son parte de mí, en realidad son cosas que me convencieron que era. Supongo que tengo toda la vida para ir descubriendolas.

Creo que por todo esto es que la nueva campaña del Consejo Publicitario Argentino, me pego tan fuerte. Se me pone la piel de gallina cada vez que la veo, y me dan ganas de decirle al oído a esa nena que algún día fui, que no crea en todo lo que escucha.




3 charletas:

Bea dijo...

Esa señora sí que se lleva todas las palmas, eh?

Ufff, :(

Beso!!

Yo® dijo...

Todas.

Igual yo no le guardo rencor. Cada una está donde tiene que estar.

Un beso enorme Beíta,
Caro.

Bea dijo...

Muy sabia, querida, eso denota un ser evolucionado.

Te felicito, de veras.

Y sí, el mundo es redondo (y de ricota!)

Beso!