Para Martu

Yo recién arrancaba en un trabajo nuevo, con todas las dificultades que eso implica. O al menos para una persona como yo, a la que le cuesta relacionarse con la gente y que es temerosa de los cambios. Me ponía nerviosa no conocer a nadie, aprender un idioma de laburo nuevo, hacer algo que no me convencía demasiado y sin saber si realmente me gustaba.

Tenía clarísimo que era mejor que lo anterior. Cualquier cosa hubiera sido mejor que vivir agotada por trabajar 10 horas al día siempre parada, sin tiempo para comer o para ir al baño, sin libertad para hacer un llamado, y atendiendo a minitas de barrio norte mal cogidas que se pasaban horas probándose ropa y disfrutaban imaginando que la vendedora era su esclava personal.

Estaba contenta por el cambio porque era como haber salido de la cárcel, pero estaba muy asustada. Asustada porque había dejado de ser yo para transformarme en una vendedora de ropa, y no sabía si iba a poder ser nuevamente quien había sido. Asustada por no saber si era capaz de afrontar el desafío de algo que me era desconocido. Asustada de todas las expectativas que estaban puestas en mí.

El primer jueves que fui a la grabación del programa para que me presentaran a la gente con la que iba a trabajar, estaba muerta de miedo. Me acuerdo que me sentía muy chiquitita.

Así, en esas condiciones, me presentaron a Martina. “Ella es Martina, la productora periodística del programa”. Me acuerdo que nos dimos un beso, yo te puse mi mejor sonrisa y vos, me ignoraste olímpicamente. Y como ya sabés, me caíste para el orto.

Sssshhhh, te callás y me leés hasta el final, carajo! Después opinás…

No recuerdo a quien estaban entrevistando, pero vos hacías comentarios sobre lo que pensabas del entrevistado y lo nabo que te parecía. Yo te observaba asombradísima. Por qué? Porque yo soy de callarme lo que pienso en ese tipo de situaciones, y me chocó alguien tan verborrágica. No dejaba de pensar, “yo me voy a llevar para el culo con esta mina”.

Todo esto me pasaba por la cabeza sin saber, que vos también estabas muerta de miedo. Que vos tampoco sabías si ibas a poder. Que habías agarrado el laburo pero que nunca habías producido nada y andabas pidiendo consejo. Y sin saber, que sos una polvorita que salta como leche hervida cuando le ponen enfrente a un nabo. Vos ya sabés de quien hablo.

Tuve la suerte de seguir yendo cada jueves a la grabación, esta vez sola. Primero me sentaba lejitos tuyo, porque pensaba que ante cualquier comentario nos íbamos a trenzar mal. De a poco me fui dando cuenta que todo eso que me había jodido era pura espuma y de a poco me fui sentando más cerca. Me dejaste ir charlando un poquito con vos y empezamos a darnos cuenta que teníamos muchas cosas en común.

Empezamos a reírnos muchísimo juntas, a charlar de nuestras cosas en cada hueco que nos daba la grabación, a compartir música, lecturas y sentimientos. Empezamos a esperar ansiosas a que llegue cada jueves para ya no charlar, sino vomitarnos las cosas que teníamos para contarnos de toda la semana.

Debo confesarte que no hace tanto, me volví a equivocar con vos. “Martu no me va a entender si yo le cuento”, pensé. Y me cagaste otra vez, porque me entendiste como nadie, porque a vos te dolía de la misma manera que a mí. Y eso nos terminó de unir.

No se ni como, pero pasaste de ser “Martina, la asquerosa esa”, a ser “Martu, mi amiga”. Te ganaste un lugar en mi corazón, pendeja.

Sos como un pequeño huracán. Tenés toda esa fuerza, esa energía que te moviliza el cuerpo y el alma. Sentís todo tan a flor de piel que a veces asusta.

Te veo tan fuerte y tan frágil al mismo tiempo. Sos un ejemplo para mí en muchas cosas, y también me dan muchas ganas de protegerte.

La vida me dio el privilegio de conocer a una gran mujer, una gran madre, una gran amiga. Al margen del laburo, el desafío valió la pena, sin dudas.

Ahora sí, ya podes opinar porque conociéndote, debes estar desesperada por poner un comentario. O no?

Te quiero mucho, pendeja. Te mereces toda la felicidad y como me dijiste vos a mi hace poco, ésta la ganamos nosotras.

Muy felices 29 añitos…29 recién? Que hija de puta, ves que sos una pendeja? Jajaja!

Otra vez, te quiero y SOS GROSSSSSSSSSSSSSAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!

Ah! y acá te dejo un regalito, uno que te puedo dar hoy. El otro, junto con un gran abrazo, te lo doy el jueves.

Zamba del Inmigrante - Ismael Serrano

32

El otro día me miré en el espejo y me ví unas arrugitas. Unas patitas de gallo de lo más desalentadoras. La primer cana me salió a los 21, con lo cual pensandolo bien, resistí estóicamente más de 10 años al temita de las arrugas. Tan mal no está.

Hasta ahora me venía jodiendo bastante dejar de ser una piba de veintipico, pero los treintayalgo también tienen su encanto. Uno es más tranquilo (?), más mesurado (?), más maduro (?), tiene más experiencia (?), tiene los pies en la tierra (?)...

Yo siento que sigo siendo la misma pendeja impulsiva que era a los 21. La misma loquita que hace reír a todos en el trabajo. La misma nena, con los mismos sueños.

El camino hasta acá fue arduo, lleno de escollos. Y cada una de las desiciones que tomé, cada uno de los pasos que dí durante ese camino, los dí en la más absoluta oscuridad.

No hubo guías. No hubo luces de emergencia. No hubo nada que me indicara cual era el sendero correcto. Quizás por eso todo tiene más mérito. Quizás por eso he vivido tan intensamente.

Crecí y no hubo nadie que me ofreciera un camino más luminoso por el cual transitar. No hubo quien me tomara de la mano y me ayudara a no tropezar con algunas piedras.

Seguí y sigo caminando en la oscuridad. Y es por eso que hoy, quiero pedir disculpas a quienes pude haber lastimado en el trayecto. Pero me quedo, sin dudas, con los que puedan entender.

Entender que nunca hubo malas intenciones. Entender que siempre fue tratando de hacer lo mejor. Entender que constantemente hay una lucha interna dentro de mí. Entender que voy dando tumbos para no hacer lo que me quisieron inculcar toda la vida. Y entender, que como todos, hago lo que puedo.

Hoy quiero agradecerles a todos y cada uno de los que se acordaron hoy de mí. Los que estuvieron para darme un beso y un abrazo, los que me llamaron, los que me hablaron por el msn, los que me escribieron mails, los que mandaron sms, los que solo se acordaron...mi corazón los percibe igual.

Todos tuvieron que ver en que mi día se modifique. Anoche a las 00.05, después de contestar los primeros mensajes, me dormí llorando y hoy me desperté llorando. Pero gracias a cada uno de ustedes hoy me vuelvo a mi casa con una sonrisa en la cara.

Gracias, de verdad.

Sin dudas una de las mejores desiciones que tomé en mi vida fue abrir un blog. Tanto la gente que entró a mi vida por aquel AntaresCaro del 2005, y los que siguen entrando hoy por este CaroTros, son de las cosas que más feliz me hacen.

Y para ir cerrando, este es mi auto-regalo de cumpleaños. Porque el futuro ya llegó, llegó como vos no lo esperabas, todo un palo...ya lo ves.

Ahora que... - Joaquín Sabina



Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio, donde nunca falta espacio
para más de un corazón...
Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencería,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estación de las dudas, muere un tren de cercanías...
Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama, ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma que no tenía.
Ahora que suenan palmas por alegrías.
Ahora que nada es sagrado ni, sobre mojado,llueve todavía.
Ahora que hacemos olas por incordiar.
Ahora que está tan sola la soledad.
Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven a dolernos demasiado...
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido, sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas, fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos sienten sin miedo.
Ahora que me despido pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos, que miran las bocas, que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas ni letanías.
Ahora que está en la luna la policía.
Ahora que explotan los coches, que sueño de noche, que duermo de día.
Ahora que no te escribo cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente, que todo es presente, que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido lo que me das.
Ahora que no me mido con los demás.
Ahora que, todos los cuentos, parecen el cuento de nunca empezar.

Laura y el Mar (una más que faltaba acá)

El día era tibio y aunque ya el verano había pasado, algunos días todavía se podía disfrutar de una temperatura agradable.

Laura tomó su bicicleta y pedaleo hasta la playa. Cuando llegó no había casi nadie.

Era su hora favorita, la del atardecer. La hora en que el sol se fundía con el mar y ella en la soledad de la playa podía disfrutar de los colores y del silencio.

Apoyó la bicicleta contra un muro de la costanera y comenzó a bajar los pocos escalones que la separaban de la arena. Caminó descalza hasta el mar, mientras la suave brisa le revoloteaba entre su cabello y no percibió que alguien la estaba mirando.

Laura era joven, en su interior casi una niña, pero era muy nostálgica. Siempre había tenido a quien extrañar, una madre, un padre, un amor, un hermano…y fue esa misma nostalgia la que la hizo ir ese atardecer a la playa.

Al llegar a la orilla del mar, levantó su larga pollera que le rozaba los tobillos y dejó que las pequeñas olas le mojaran los pies. El agua estaba fría, ya era Abril.

Quien la observaba pensó en lo hermosa que era esa mujer que caminaba como sobre una nube y mojaba con el agua del mar, sus pequeños pies. Cuando la vio acostarse sobre la playa sin que le importara si su pelo se llenaba de arena, le interesó aún más seguir mirándola.

Laura apoyó su espalda y sintió la tibieza que todavía se mantenía en la arena, tomó pequeños puñados con sus manos y jugó durante un rato con la arena mientras, con los ojos cerrados, escuchaba a las gaviotas y el sordo ronquido del mar.

El mar siempre había sido algo especial para ella, pero ese lugar, esa playa, sentía que era su lugar en el mundo. El único lugar en donde se sentía conectada con el universo y en donde todo era posible. Un lugar en donde las dimensiones cambiaban, allí los grandes problemas parecían pequeños comparados con la inmensidad del mar, y el profundo amor que sentía parecía tener una fuerza gigantesca…ella quería ser la marea, quería ser parte de eso y poder estar del otro lado del mundo en solo un momento.

Sus ojos no podían dejar de mirarla…le seducían sus caderas, su manera de moverse, el tono de su piel, la manera en que se arreglaba su largo pelo. Por un momento hasta fantaseó y se vio haciéndole el amor. Pensó en bajar más cerca de la orilla y hablarle, presentarse, pero no quería molestarla. Parecía como si ella estuviera manteniendo un ritual, se la veía como en otro plano y no sabía si interrumpir todo eso. Además, le fascinaba mirarla y que ella no lo supiera.

Abrió lentamente los ojos y se sentó de piernas cruzadas, ya el sol estaba llegando a tocar el horizonte y no quería perderse ni un momento de ese atardecer. Era muy especial. Era el último. Había tomado una determinación y luego las cosas ya no serían como hasta ahora.

Sacó un papel de su morral y releyó una carta que había escrito la noche anterior. Era una carta breve, una carta simple, una carta de despedida. En realidad era un borrador del original que ya le había echo llegar al destinatario. Laura no había tenido el coraje de hablar y había preferido escribir, siempre era más fácil así.

Concentró su vista en el horizonte, esa bola de fuego ya comenzaba a fundirse en el agua y a formar unos colores maravillosos, únicos. Tuvo un escalofrío y no supo si estaba desabrigada o era una sensación de ese momento.

El seguía mirándola. Pero sentía que era un momento especial y que no tenía que interferir. Pensó que el pueblo era chico y que seguramente la volvería a ver para poder hablarle. Miró su reloj y pensó que ya era tarde para seguir en la playa. Subió a la costanera y comenzó a caminar lentamente. Antes de alejarse demasiado, volvió a mirarla y grabó esa imagen del atardecer y ella en la playa…era mágica. Más de una vez en el largo recorrido que lo separaba de su casa giró su cabeza, esperando verla.

Faltaban apenas unos minutos para que el atardecer terminara por desaparecer y llegara la oscuridad de la noche. Laura comenzó a sentirse más triste aún. Pensó en los motivos por los que había tomado esa determinación y evaluó si estaba mal lo que estaba por hacer.

Se puso de pie y miró a su alrededor. No vio a nadie. Estaba sola. Era el momento que esperaba. Dejó su morral, se sacó la pollera y caminó hasta la orilla del mar. Volvió a mirar a su alrededor, vio a una persona caminando por la costanera, pero nada más.

Deseo con todas sus fuerzas que él estuviera allí. Que la rescatara.
Pero no había nadie. Solo ella. Y ella no tenía más fuerzas.

Decidida, caminó hacia el mar y con las mejillas inundadas de lágrimas, se dejó llevar.

Cuando él llegó de la playa, encontró una carta pegada a la ventana de su casa. La abrió y vió que estaba firmada por Laura.

“No conozco a ninguna Laura” -pensó.

Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh!!!

Como te extraño la re puta madre que lo parió!

Océano - Cuentos Borgeanos

Despertar (no es nuevo, pero me faltaba postearlo acá)

Lentamente despertó en esa habitación. Aquel cuarto que podía parecer pequeño para quien lo viera, para ella era todo un universo. Un universo que investigar y descubrir. Aquel universo en el que tantas veces había añorado estar.

Acostada y todavía sin moverse en esa estrecha cama, recorrió con sus ojos cada elemento que estaba apoyado sobre el escritorio junto a la cama, la ropa que había quedado tirada en el piso, los posters que decoraban las paredes. No había muchas cosas, pero todo le llamaba la atención.

Pensó en donde estaría él, la cama todavía guardaba su tibieza. Quiso saber la hora pero estaba demasiado a gusto como para moverse y tener que buscar un reloj. A pesar de que el cuarto no tenía ventanas, calculó que todavía era de madrugada y no había amanecido. Volvió a pensar en donde estaría él, y pudo oler en las sábanas el aroma de su perfume.

Recordó lo maravilloso que había sido el encuentro de la noche anterior. Tantos años. Tantas ilusiones. Las lágrimas en sus ojos en el momento de mirarse por primera vez. La charla mezclada con las copas y poder reírse tanto. Entenderse tanto. Perdonarse tanto. La suavidad de sus manos recorriendo cada milímetro de su piel. La pasión contenida por tanto tiempo, siendo expresada al fin. Esa perfecta química que los había unido desde el primer día.

Dónde estaba él? Antes había pensado que estaba en el baño o en la cocina tomando un poco de agua, pero ya había pasado mucho tiempo para eso. O no. En realidad no tenía mucha noción del tiempo. Estaba tan perfectamente cómoda que no quería mover un solo músculo por miedo a perder esa sensación. Pero quería que él volviera. Sentía tantos deseos de que la abrazara nuevamente. De sentirlo pegado a su espalda mientras le hablaba al oído. De quedarse dormidos juntos y que sus respiraciones se volvieran una.

Cruzó por su cabeza una idea que descartó de inmediato. Era una locura pensar en que él no volvería. Si ese era su cuarto! Allí estaban todas sus cosas. Miró su computadora y pensó en cuantas veces habían hablado con un monitor de por medio, sin poder tocarse ni verse. Y recordó también todas las veces en las que ella había imaginado estar en su cama, como estaba ahora. Cuantas veces había fantaseado con la idea de despertarse y verlo a él junto a la cama, sentado, mirándola mientras ella dormía luego de hacerle el amor.

Faltaría mucho para que volviera? Realmente se moría por estar con él otra vez. Cerró los ojos y se quedó allí acurrucada como había despertado, esperándolo.

Cuando despertó se encontraba muy lejos de aquel cuarto. A miles de kilómetros de distancia. Se miró al espejo que la enfrentaba junto a su cama y vio su cara de todas las mañanas. Sola, ojerosa y triste como siempre.

Había despertado.

Noctambulismo

Gritar.
Llorar en la ducha.
Golpear contra la pared.

Dolor de cabeza intenso.
Llorar a escondidas.
Gritar, más fuerte.

Golpear contra la pared, más fuerte.
Tirarse del pelo hasta arrancarse un mechón.
Llorar mordiendo una toalla.

Temblar.
Apretar los dientes hasta que sangren las encías.
Dolor de cabeza mortal, hasta el ojo.

Insomnio.
Rabia.
Más dolor.

Vomitar.
Hundir la cabeza en el agua.
Ahogarse.

Morderse las muñecas.
Autoflagelación.
Sindrome de abstinencia.

Futbolistas que trabajan de otra cosa

La agencia de publicidad BBDO ganó nuevamente el Lápiz de Oro y de esta manera, quedó en su poder el quinto de los 7 lápices del 2008. En este caso el del mes de Julio fue para "Psicólogo" de Gatorade.

Al margen del spot ganador, les dejo otro de la saga que se llama "Maestro de música" y es mi preferido. Me matan las caras que pone y la musiquita.

Para que tengamos la sensación de que el viernes se está comenzando a acercar...

"Psicólogo"


"Maestro de música"

Domesticandonos

Entonces apareció el zorro:

-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz. Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!

El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

Sting - She´s too good for me

Amor de Playa y NX 250

Se conocían de toda la vida. Esas maneras de decir de pueblo, de gente grande. Ella era una pequeña mujer, y él apenas jugaba a sentirse hombre.

De repente el verano los sorprendió. Ella recién llegaba con su familia. Y se saludaron como cada año, cuando se reencontraban en el mismo lugar. Se preguntaron de sus vidas, charlaron un poco y se pusieron al día. Era extraño ya que en el invierno estaban bastante más cerca. Pero el verano y el lugar, tenían la magia que permitía el reencuentro.

Eran vecinos de la casa de veraneo. Amigos de toda la infancia. Él siempre se había sentido atraído por ella, sus ojos siempre se habían detenido para observarla. Ella que era dos años mayor y lo veía como al hermano mas chico de Dante, su amigo de la playa.

Pero ese verano, el hermanito que antes molestaba cuando querían jugar a algo de "grandes", ya no era tan chico. Lo descubrió cuando él se acercó y ella prácticamente no lo reconoció, hasta que vio sus ojos negros y allí, encontró a Diego.

Se quedó sola pensando y después de un rato, cruzó la medianera que separaba las casas. Algo le había quedado rondando en la cabeza. No sabía si era la charla rápida, los ojos negros, los rulos de su pelo o la remera blanca. Ver a un hombre vestirse con una remera blanca y jeans, siempre le había gustado. Era como la simpleza del buen gusto. Y además, debajo de esa remera blanca, había descubierto el cuerpo de un hombre.

Mientras esperaba que él bajara de su cuarto, en su cabeza revoloteaba su sonrisa, o sus ojos, o más bien esa forma de mirarla que había tenido durante la charla. Una mirada profunda, intensa que parecía penetrarla y descubrir todos sus secretos. Había cosas que no hacía falta hablar, se conocía desde hacía tanto. Y entonces mientras esperaba, sentada en el umbral de la puerta, la vio.

El salió y le mostró lleno de orgullo la moto que se había comprado con los ahorros de su primer trabajo. Sabía que era una de las debilidades de ella. La moto, la marca...la conocía tanto. Por eso la invitó a dar una vuelta. Secretamente, había esperado años este momento. Años para que ella comenzara a verlo, realmente.

Cuando arrancó el NX 250 y sintió las manos de ella apoyarse en su cintura, Diego confirmó que lo que sentía era verdadero. En algún momento lo había dudado, claro. Era un amor idealizado, soñado desde la inocencia de quien se enamora de una chica más grande sabiendo que, indefectiblemente no va a ser recíproco. La adoraba y la admiraba en silencio. Y ahora poder estar con ella y llevársela a andar en moto por la playa, era casi como un sueño hecho realidad.

Llegaron hasta la costanera, él paró la moto. Ella se sentó en el murallón y le sorprendió ver que ya estaba atardeciendo. Y era un increíble atardecer sobre el mar. El sol se derretía sobre el océano y los colores se esfumaban en el horizonte. Diego se sentó a su lado y empezaron a conversar de cosas que ninguno recordaría luego de un tiempo.

-Vos me gustás, lo sabés?, le dijo Diego.
Ella agachó la cabeza y sonrió. Sintió su mano tomarle la carita y hacer que lo mire nuevamente a los ojos.
-Me dejás que te de un beso?, volvió a preguntar
-Hay cosas que no se preguntan, respondió ella.

Lo que pasó después fue una hermosa historia de amor, en la que dos personas que estaban creciendo descubrieron lo bueno y lo malo del amor.

La inocencia de hacer el amor a escondidas, lo divertido que podía ser el sexo con entendimiento, la magia de besarse bailando un lento, lo maravillosamente único que es sentirse amado, lo terriblemente cruel que es no ser correspondido, lo mágico que es un primer "te amo" tanto para el que lo dice como para el que lo escucha, pero lo triste que puede ser no recibir una respuesta a cambio...

Cuando el verano terminó, la ciudad no fue un ámbito propicio para que esta historia continúe. Hubo idas y vueltas en moto, mal entendidos, comentarios malintencionados, y terminó.

El día en que ella le pidió que no se vieran más, Diego no pudo evitar ponerse a llorar y preguntarle que era lo que él había hecho mal. Le pidió que le diga que tenía que hacer para que no se terminara. Le preguntó si recordaba todo lo que él la quería.

Ella también lloraba. Pero no podía explicarle, porque estaba convencida de lo que hacía. Sus motivos eran válidos en ese momento. No podía explicarle que otra vez se sentía en el medio y que estaba obligada a hacer una elección.

Una elección que más adelante, entendería como el primer gran error de su vida. Pero los lamentos y los arrepentimientos siempre llegan tarde.

Ignorancia

"Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas."

Albert Einstein

Sigo con el 2x1

Pogo...con que se come?

Eramos cuatro o cinco personas reunidas alrededor del televisor. Todos adultos rondando los 30 salvo G, que ronda los 20. Las imágenes mostraban un recital de rock. El videograph de TN subtitulaba algo así como "los fanáticos hicieron un gran pogo y hubo muchísima gente".

G: Chicos, qué es pogo?
Nos miramos entre todos, con caras completamente anonadadas.
CaroTros: Me estás jodiendo? Decime por favor que me estás jodiendo...
G: No chicos, en serio, no sé que es "el" pogo...qué es?
CaroTros: Vos nunca fuiste a un recital? Te juro que me estás poniendo nerviosa...
G: Siiiii, fui a ver a Montaner...
T: Decime una cosa. Vos además de Radio Disney, qué escuchás?

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Mi Paraguas Invisible

Siempre quise tener un paraguas transparente. Cuando era chica y veía a las nenas por la calle que tenían paraguas de plástico transparente me quería morir por no tener uno. Me quisieron conformar con unas botas para lluvia amarillas, pero nunca fue lo mismo.

CaroTros: No sabés! El señor que está en la otra cuadra tiene unos paraguas transparentes! Están buenísimos! Siempre quise uno así. Creo que me lo voy a comprar.
G que primero se quedó pensado por un segundo, después dijo: Pero Caro, como vas a hacer?
CaroTros: Cómo voy a hacer con qué?
G: Y con el paraguas...no lo vas a ver.
CaroTros con ojos desorbitados: Es transparente mamina, no invisible!


Nota: G, te adoro y lo sabés. Pero también sabés que no puedo evitar publicar estas cosas. Son magistrales.

Duplete

No pude elegir por uno de los dos. Fue imposible.
Estuve todo el día escuchando estos dos temas. Quemandome la cabeza.
Lo lamento pero hoy van a tener que bancar mi locura.
Quizás se vengan unos días de silencio, espero que sepan leer entrelíneas y entender...

Juguetes Perdidos - Los Redondos


Pájaros en la Cabeza - Ismael Serrano

R.E.M. - Man on the Moon

Lágrimas de Colectivo

Esta mañana, como todas, tomé el 110 que me lleva desde mi casa en Villa del Parque, a Palermo para venir a trabajar.

Me tocó sentarme en uno de los asientos en los que vas mirando para atrás. En general trato de evitarlos. Primero no me gustan y segundo me mareo. Pero a veces no hay opciones y el viaje es largo para ir parada.

Ir mirando para atrás implica también ir viendo a todos los que comparten el viaje conmigo. Es una práctica habitual en mí hacer un análisis de cada persona que me llama la atención (no de cualquiera) en base a como se viste y los objetos personales que porta, pensar en como es esa persona, como es su vida, su familia, ver dentro de que prototipo encaja, si va tarareando quiero adivinar que música está escuchando, etc.

El viaje se me hace más corto y más entretenido, pero ya a esta altura no es algo premeditado. Lo hago automáticamente y no me dí cuenta real de esto, hasta hoy.

Si bien en el primer tramo del viaje iba bastante inmersa en mis pensamientos y en la música que sonaba en mi mp3, hoy me llamó mucho la atención ver a tres mujeres llorando en el colectivo.

No me llamó la atención verlas llorar. Tampoco que fuera en el colectivo. Lo que me sorprendió fue que las tres estuvieran llorando al mismo tiempo, en el mismo colectivo, por diferentes motivos seguramente y sin verse entre sí.

Recordé las noches de los jueves en las que salgo de terapia y muchas veces me pongo a llorar en el colectivo sin que me importe absolutamente nada. Y las entendí. Entendí que a veces es muy fuerte lo que nos pasa y no lo podemos contener.

Miré a la mujer que estaba más alejada. Una señora de unos sesenta años, con la piel muy muy blanca, casi transparente y que tenía los ojos llenos de lágrimas. Pensé que quizás habría enviudado hacía poco y lloraba por haber pasado por algún que le recordaba a su marido. Después pensé que podía ser por los hijos, que no los veía tanto como ella deseaba y los extrañaba.

Luego puse mi atención en la otra, la que estaba casi frente a mí. Ella realmente me conmovió. Tenía los ojos colorados y trataba, sin éxito, de tragarse el llanto.

Era una mujer de unos cuarenta años, pero de esas que yo defino como "apretaditas". Vestía con ropa muy seria. Pantalón negro de vestir, una polera color salmón que era su única nota de color, un tapado negro y una cartera también negra. Tenía dos anillitos de oro de los cuales uno era una alianza. Llevaba el pelo con un corte carré y flequillo. Estaba seria, pero sus ojos transmitían una tristeza muy profunda.

Me imaginé un matrimonio opaco, sin luz, vacío. Volví a ver su actitud "apretadita" que traduje en que nunca o pocas veces cogió bien. La ví cuidando hijos que después la maltrataban y rodeada de una familia que nunca se interesaba por sus necesidades. Me dieron ganas de abrazarla cuando la ví doblar el pañuelito de papel y secarse los ojos con mucho cuidado para que no se le corriera el maquillaje y nadie preguntara nada en la oficina.

La tercera mujer lloraba casi a escondidas. Tratando que nadie la notara. Que nadie se fijara en ella ni en su dolor. Era un dolor que tenía que mantener oculto. Ya no sabía si lo hacía porque no quería que nadie lo sepa, si era para que él no lo sepa, o si sentía que ya nada de eso valía la pena. Cada vez que sentía el enojo de él hacia ella manifestarse, sentía que nada había valido la pena.

Solo podía pensar en esos sueños que había tenido. Iba escuchando ese tema que se lo recordaba y que tenía un mensaje para él. Sabía que todavía seguía enamorada. A pesar de todo y profundamente. Eso era algo contra lo que ya no podía luchar. Solo le quedaba esperar.

Quizás algún día. Quizás en otra vida. No lo podía saber. Y por eso lloraba. Por la incertidumbre de no saber si algún día todo ese amor que sentía, iba a valer la pena.

La tercera mujer que lloraba en el colectivo se sentó en el mismo asiento que yo. Ambas mirabamos hacia atrás. Yo iba escuchando este tema.

Ella también.

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El Pibe de los Astilleros

Me acuerdo como si fuera este mismo momento del día que escuché por primera vez un tema de Los Redondos.

Estaba sentada en el sillón del cuarto de mis abuelos y miraba tele. En esa época miraba mucha tele. Ese año había dejado el colegio para cuidar a mi abuelo. Su Alzheimer empeoraba cada día y no podía estar solo.

Yo solo tenía 14 años, y si bien había asumido la tarea con todo el amor que le tenía, se me iba haciendo cada vez más pesado. Era demasiada la responsabilidad de cuidar a una persona que a veces, ni siquiera me reconocía. Fue un año muy duro, en el que para olvidar lo que tenía que ver en mi propia casa, la tele era una buena compañera.

Me había enganchado con un programa muy bizarro ideado por Gastón Portal, que en el futuro sería un exitoso productor. No recuerdo bien de que iba la historia, ni el nombre del programa, pero sí recuerdo perfectamente la escena.

Era en el barrio de la Boca, en el riachuelo puntualmente y había un botecito flotando en el medio de la negrura que pretendía ser agua. Y ahí empezaba a sonar la intro del tema.

Ya los primeros acordes me sedujeron, pero cuando sonó la voz del Indio que yo hasta ese momento no sabía quien era, simplemente me enamoré. Entendí en ese preciso instante, sin saber quien cantaba ni quienes eran los que tocaban; que lograban conmoverme y que iba a escucharlos hasta el día que me muriera.

De ahí en más empecé un derrotero para descubir el nombre del tema y una vez conseguido el dato, juntar la plata para comprarme el cassette. No sé si en esa época ya había cds, es posible, pero no estaban a mi alcance.

Recuerdo el día que me fuí hasta el Musimundo de Flores para comprarmelo. Entré y le dije a un chico "Hola, estoy buscando un tema que se llama El Pibe de los Astilleros, lo tenés?"

El vendedor que me miró con cara de "pobre nena no sabe quien son los redondos", pero me atendió muy amablemente me dijo: "Mirá, me queda 1 solo cassette de La Mosca y La Sopa, que es el que tiene ese tema. Pero no tenemos la caja con la tapa, no la puedo encontrar en el depósito. Lo querés igual?"

De más está aclarar que mi respuesta fue un rotundo sí. El pibe era copado y me descontó unos pesos por vendermelo sin caja. Todavía tengo guardado ese cassette con la tapa que le hice mientras daba mi primeros pasos en una computadora prestada.

Ojalá que lo disfruten tanto como yo.

Onírica

No quiero soñar más.

Cuando no son pesadillas son estos sueños maravillosos de los que no quiero despertar. Quiero creer que es mi subconciente que juega conmigo. Se burla de mi.

Estos sueños de estos últimos días son nuevos, no son como los de siempre. Estos no me dejan angustiada, porque esta sensación de cercanía es maravillosa.

Pero quiero que paren. No quiero soñar esto.

Porque no puedo soñar esto.

Es ley

Usar auriculares blancos, es de puto.

Gracias Julián por hacerme conocer este tema...

Adiós Carnaval - Ariel Rot y Enrique Bunbury



Me entregué a tus pies
A tu cabeza también
Me arrastre todo un verano, persiguiéndote.
Hice de chico malo, de perrito fiel
De gato sobre el tejado
Me dijiste “no way”

Me costó poco aprender que bajo se puede caer
Y cuando acabo la lección no quedaba nada,
Nada a salvo a mí alrededor.

Adiós carnaval,
Me tapas los ojos con tu pañuelo rojo y te vas
Disfrazada de alegría hasta el infierno me iría
Detrás tuyo una y mil veces más.

Adiós carnaval
El instinto me hace señas pero se que ya no hay vuelta atrás
Uno sabe lo que hace cuando empieza este viaje
Detrás de tuyo una y mil veces más.

Me entregué a tus pies
Me prendí fuego otra vez
Y cuando me mandaste al frente
Yo entendí todo al revés
Hice de chico malo, de poeta cruel
Sacado y trastornado
Me dijiste “no way”.

Me costó poco aprender que bajo se puede caer
Y cuando acabo la lección no quedaba nada,
Nada a salvo a mí alrededor.

Adiós carnaval,
Me tapas los ojos con tu pañuelo rojo y te vas
Disfrazada de alegría hasta el infierno me iría
Detrás tuyo una y mil veces más.

Adiós carnaval
El instinto me hace señas pero se que ya no hay vuelta atrás
Uno sabe lo que hace cuando empieza este viaje
Detrás de tuyo una y mil veces más.

Me pongo loca!

El jodidísimo blogger, no me permite ver mi propio blog!
Nos volvimos todos rematadamente locos?!

Quería contestar los comentarios del posteo anterior y no me permite, así es que lo haré en un posteo especialmente dedicado para ese fin, porque no soporto que ninguna máquina y muchísimo menos un programa me impida algo que quiero hacer. Grrrrrr!

Christian:
Sí, tiene una voz increíble y muy lindas letras.
Disculpeme la poca inspiración para responderle, pero ando como loca gracias al maldito blogger.

Beíta:
Anduve de feriado y fue pura vagancia.
Aunque hoy toco limpieza general del hogar así que tanto tanto, no descansé.
Pero es un placer ver la casa reluciente y si no hubiera sido por blogger y que no me deja ver mi propio blog (no se si le comenté), estaría de un excelente humor.

Besos para ambos y gracias por los comments.
Espero que blogger se porte y al menos me deje publicar.

Don´t Cry - Seal



Don't be so hard on yourself.
Those tears are for someone else.
I hear your voice on the phone.
I hear you feel so alone.
My baby.

Ohh my baby.

Please my baby,

My baby,

When we were young,
And truth was paramount.
We were older then,
And we lived a life without any doubt.
Those memories,
They seem so long ago.

What's become of them?
When you feel like me I want you to know.
They've all gone for sure...

Don't cry.
Not alone.
Don't cry,
Tonight, my baby.
Don't cry,
You'll always be loved.
Don't cry,
Tonight.
My baby.

Today I dreamed,
Of friends I had before.
And I wonder why.
The ones who care don't call anymore.
My feelings hurt.
But you know I overcome the pain.
And I'm stronger now,
There can't be a fire unless there's a flame.

Don't cry.
Your not alone.
Don't cry,
Tonight, my baby.
Don't cry.
You'll always be loved.
Don't cry oh...
Limousines and sycophants,
Don't leave me now,
'Cause I'm afraid what you've done to me.
Is now the wolf.
In my bed,

In my head.
In my head.
In my head.

The challenges, we took were hard enough.
They get harder now.
Even when we think that we've had enough.
Don't feel alone,
'Cause it's I you understand.
I'm your sedative,
Take a piece of me whenever you can.

Don't cry....
you're not alone.
don't be so hard on yourself...

Don't cry....
tonight my baby
These tears are for...someone else...

Don't cry....
you'll always be loved
I hear your voice on the phone...

Don't cry....
tonight sweet baby
I hear you fear...so alone.

Don't cry... don't cry... don't cry... don't you cry...
..my baby
Cry... Don't cry...
'Cause you still be loved
Don't cry
Don't cry tonight
Ohh..

My baby....

You'll still be loved.

Bloody Friday

Luego del llamado, salió corriendo del departamento. El corazón le latía desbocado y parecía salirse del cuerpo. Una y otra vez presionaba el botón, como si en esa repetición estuviera resolviendo la llegada más veloz del ascensor.

Tenía que bajar cuatro pisos y los nervios no le permitieron pensar. Más tarde se reprocharía no haber usado las escaleras. De todas formas, no hubiera modificado nada.

Cuando se paró frente a la puerta le costó hacer entrar la llave en la cerradura, pero bajo ningún aspecto se imaginaba lo que estaba a punto de ver.

Sintió la llave deslizarse dentro del tambor y logró hacerla girar. Ese era el momento en el que todo estaba a punto de cambiar. Los nervios se transformarían en desesperación y el desconocimiento, en profundo miedo.

Cuando abrió la puerta le llamó la atención el piso. La madera ya no tenía ese tono roble claro de siempre, sino que era roja. Estaba regado de sangre. Por todas partes.

Eran grandes manchas en todo el pasillo de entrada. Solo podía pensar en qué había pasado. No entendía como en los breves instantes que habían pasado entre el llamado y su entrada al departamento, se había desparramado tanta sangre por todas partes.

Las marcas rojas seguían apareciendo por la cocina, el baño. Claro que, todavía no había visto lo peor. Era solo el preludio. El corazón en lugar de latir, se le había paralizado. Nunca había visto una escena semejante.

Entró al ambiente principal y la vio. Con su largo pelo rubio, sentada en el medio de un enorme charco de sangre. Pasaba de llorar histéricamente a decirle que sí, que se quedaba tranquila. Sus manos temblorosas trataba de frenar su propia sangre con una toalla.

No entendía de donde salía tanta sangre y entonces ella le mostró, levantando su pierna. Se le había reventado una vena y la sangre fluía como el agua, gracias a los anticoagulantes. Corrió a buscar más toallas.

Corrió nuevamente a la cocina y buscó repasadores. Le ató uno más cerca del tobillo y el otro de la rodilla, con toda la fuerza que pudo. No pensó en hacerle un torniquete, solo trataba que no perdiera más sangre.

Lo que vino después, solo fue el miedo. El miedo al verla desmayarse y no saber que hacer. Hablarle, gritarle, sostenerle la mano con fuerza, y esperar. Temiendo lo peor. Esperar que llegara la ambulancia. Los minutos eran eternos.

En cada desmayo, sentía a la muerte rozándole la espalda. Y no podía creer estar pasando otra vez por una situación así. Y esta era peor que todas las que podía haber pasado.

La última vez que la mujer perdió la conciencia, no logró despertarla. Fue un segundo interminable. Llegaron los médicos y la asistieron.

Se miró las manos llenas de sangre y fue al baño. Se las lavaría innumerables veces antes de que terminara el día, siempre teniendo la sensación de que seguía teniendo sangre en las manos.

Hubiera querido decirles a los que presenciaban sin hacer, que no podía con esto. Que era mucho para ella. Que no lo soportaba. Que era muy pesado.

Se sintió como cuando tenía 15 años y se había hecho cargo de la larga enfermedad de su abuelo y de su muerte, un año después.

Pero el no puedo, se le quedó atorado en la garganta.

Inundación - Bersuit Vergarabat



Queríamos tomar agua de lluvia
Como cuando pendejos
Sin miedo al malestar
Queríamos pisar baldosas flojas
Para empapar de frente
Al primer gil calentón
Y también patear por la orilla del mar
Hundiendo los pies en la espuma fría
O cruzar el río sin saber nadar
Por puro placer, sin ninguna red
Queríamos pegarnos un buen baño
Para lavar las culpas
De tanta rigidez
Porque vinimos, porque nacimos
Porque salimos del agua
Porque soñamos y la tomamos
Pero vivimos secos
Porque vinimos, porque nacimos
Porque somos como el agua
Porque soñamos, nos calentamos
Y al fin nos hacemos humo
Y al fin nos hacemos humo
Yo no soy la gota que rebalsó tu vaso
Te aviso que para mi es el vicio
De este payaso sin risas
Que de lágrima se ahoga
Tiré la soga
El barba no dio bola
Dijo: “hijo no te inundes
Sos el último en la cola"
Dejamos pasar el tiempo que nos condena
Que pena
Y la mierda que nos rodea aun queda
Zapatos rotos, cordones flojos
Y un sueño:
De nuestro mundo somos dueños
Queríamos saltar sobre los charcos
Con zapatillas blancas
Para que se enoje mamá
Queríamos que se inundara todo
Y las bocas de tormenta
No alcancen a desagotar
Y también patear por la orilla del mar
Hundiendo los pies en la espuma fría
O cruzar el río sin saber nadar
Por puro placer, sin ninguna red
Porque vinimos, porque nacimos
Porque salimos del agua
Porque soñamos y la tomamos
Pero vivimos secos
Porque vinimos, porque nacimos
Porque somos como el agua
Porque soñamos, nos calentamos
Y al fin nos hacemos humo
Y al fin nos hacemos humo
Rebalsó
La gota que nadie esperó
Sin verla ni beberla nos ahogamos en un vaso
En esta inundación
La gota que nadie esperó
Sin verla ni beberla nos ahogamos en un vaso
Sin agua.

La Casa de Flores

Apenas entendía.

Esa pequeña, en aquel momento tendría unos 11 años. 11 inocentes años.
Estaba comenzando 5º grado en la escuela primaria; trataba de memorizarse las tablas, y aunque siempre le iba bien en el colegio, jamás las aprendería.

Quizás por todo lo que estaba por suceder.

Todavía jugaba a las muñecas o a la secretaria en su cuarto del semi piso donde se había criado, su mayor ilusión del año eran las vacaciones. Su mar, la casa de la playa, las amigas de verano, creía que de grande iba a ser maestra, sentía que era feliz, que la vida era perfecta, pensaba que tener 2 papás y 1 mamá era de las cosas mas normales del mundo.

Un día cualquiera, de repente, la burbuja en la que habían tratado de mantenerla aislada de su propia realidad, había explotado abruptamente y ella apenas entendía lo que estaba sucediendo.

Se vio sentada en el sillón de orejas, de un solo cuerpo y con ese respaldo enorme que estaba en el living, allí donde se sentaba su bisabuela judía, con sus uñas siempre impecablemente pintadas de rojo, a dar órdenes y criticar eternamente a cada integrante de la familia. Quizás por eso, cuando creciera nunca se pintaría las uñas de rojo...quizás por eso ella nunca sería ese prototipo de mujer que fueron su bisabuela y su abuela paternas.

Sentada allí, no podía hacer más que abrazar a su muñeca preferida, como si eso pudiera protegerla de lo que pasaba. Los gritos la aterrorizaban, nunca los había escuchado. En esa casa nunca se escuchaba una discusión, todo era perfecto.

Solo después de muchos, muchos años, se enteraría de lo que sucedía en una de las habitaciones mientras ella esperaba, con su carita asustada, sentada en ese sillón.

Su padre y su abuelo, se la disputaban.

Su padre luchaba por lo que siempre tendría que haber sido suyo. Su hija. Y los abuelos, supuestos salvadores devenidos en apropiadores, no le permitían llevársela. Que no le podía dar nada, que no tenía nada, que su vida era un desastre, que no tenía conducta, que vivía con una manga de vagos...

Geniales conclusiones de una realidad que ellos mismos habían generado.

En el fragor de la discusión con su propio hijo, el abuelo sacó el arma que guardaba en el placard. Lo amenazó y le dijo que si se llevaba a la pequeña, sin dudarlo, lo mataba.

Pelearon, forcejearon y luego de casi romperle un brazo al abuelo para tirar el arma por la ventana, el padre tomó a su pequeña hija y se la llevó en medio de gritos.

Apenas entendían lo que estaba sucediendo, padre e hija. Tomaron un taxi y llegaron a la casa del barrio de Flores.

La casa era enorme, era antiguamente hermosa, pero estaba muy deteriorada. Tenia más de 6 habitaciones, una cocina que la pequeña nunca recordaría bien, patio, todo muy espacioso y amplio, un comedor grande y un living inmenso, donde había una tele en una mesa ratona y un gran sillón.

Era una casa tomada, cuando todavía no existía la moda de los okupas. No se sabía bien cuanta gente vivía allí, pero eran muchos. Había una sala de ensayo, un taller plástico, en el patio unos zancos que eran del payaso.

Esa pequeña que recién salía de su burbuja, comenzaba a descubrir un mundo nuevo, que le era ajeno, desconocido, atemorizante.

Dormía en la habitación que era de su padre hasta ese momento. El le había dejado ese rincón privado, protegido del resto de la casa. Era una mínima habitación de 2x2, que estaba al fondo de todo, antes de llegar a la terraza subiendo una intrincada escalera caracol.

En ese cuarto había telas colgadas en las paredes, posters de músicos, un colchón de una plaza en el piso con una colcha pallette turquesa que nunca olvidaría.

En esa casa vivía otra niña, unos años mayor. Juntas jugaban, se divertían y la pequeña aprendía lo que era realmente vivir como una niña normal. Lo que para la mayor eran travesuras, para la pequeña era darse cuenta de que hasta ese momento, jamás había vivido.

Juntas robaron cigarrillos a uno de los que vivía en la casa, de un paquete olvidado sobre una mesa y los ocultaron detrás un poster de un cantante de rock. Esa ínfima habitación tenía una única ventana y sería allí donde la pequeña fumaría un cigarrillo por primera vez. Fumaría hasta los 25 años y después lo dejaría, pero siempre, siempre que se sintiera nerviosa o muy deprimida, desearía encender uno otra vez.

Una noche, de madrugada mientras todos dormían, las niñas desearon llenarse la panza de golosinas. Tomaron un dinero que tenían escondido y salieron a la calle. La avenida era enorme, había muchos autos, la pequeña sentía vértigo, miedo, adrenalina mientras caminaban rápidamente hasta la esquina.

Al llegar, mientras esperaban el semáforo rojo para cruzar, la pequeña tomó fuerte la mano de su amiga. La mayor se soltó y le dijo que ya eran grandes para andar de la mano. La pequeña no pudo explicarle que por primera vez, cruzaba sola la calle.

Esa casa fue para la pequeña un despertar para muchas cosas. Vio cosas que no tendría que haber visto, y que sin dudas comprendería solo con el paso de los años.

En esa casa fue que la pequeña vio por primera vez una escena de sexo en la televisión, hasta ese momento tenía prohibida la televisión luego de las 9 de la noche.

Pero no fue eso lo que más le llamó la atención, si bien se sentía impactada... Lo que más le interesó fue ver como toda la gente reunida alrededor de la tele, hombres y mujeres, disfrutaban.

Descubrió que el sexo, sin saber bien que era, no era lo que le habían querido inculcar. No era algo prohibido, malo, macabro...

En esa casa, vio como su padre en la mesa ratona, "usaba" lo que a ella le decía era un "remedio para el resfrío".

Siempre, eternamente aunque quisiera olvidarlo, recordaría la imagen de su padre con el tubito de una birome bic, aspirando sobre el vidrio.

El día en que la fueron a buscar tenia el pelo enredado luego de 4 días de no peinarse y de más de un mes de no ir al colegio.

Ella misma bajó la escalera para abrirle la puerta a quien venía a rescatarla; aunque su sensación era que volvían a encerrarla en aquella burbuja de irrealidades.

Sabía que debía volver, pero ella solo quería quedarse. Quería estar cerca de su padre.

Luego de esto, ya nada sería igual, la pequeña crecía.

Con el paso de los años, esa pequeña convertida en mujer intentaría tenazmente tener una vida normal, que nunca lograría.

Ahora me gustan más los lunes...

Es raro, pero creo que estoy contenta de que sea lunes.

El viernes tuve una tarde negra. Es increíble como de un momento para el otro y en solo un segundo, las cosas pueden cambiar drásticamente.

Yo que siempre le pongo el cuerpo a las situaciones difíciles, y esta vez no fue la excepción, termine temblando y tremendamente asustada. Y eso que yo no soy de asustarme. Y mucho menos de decirlo.

El estado de angustia me duró todo el fin de semana, casi no pude dormir y todo el tiempo reviví esas imágenes que se venían a mi cabeza. Para rematarla, y quizás por el mismo estado en el que estaba, me pelee con todo el mundo y nadie entendió los por qué.

Si bien estoy mejor, hay algo que dentro mío sigue desacomodado. Y como hoy estoy rebelde, furiosa con la vida, tengo ganas de gritar y de patear todo; nada mejor que escuchar a Alanis.

Y hoy, nada que me cuadre mejor que este tema. Nada personal, solo estoy haciendo catarsis.

Veneno Paciente - Indio Solari



"Mentiras amables, veneno paciente y nada de lo que supimos desear..."

Regalito de Viernes (la flor es para Beíta, ojito eh!)

Pero que artista...la pucha!

La Frase del Día

"Yo nunca miento...solo soy muy creativa!"

Indio en San Luis

Como sabrán (y los que no lo saben se van enterando), el Indio toca el 27 de Septiembre en San Luis.

El amigo de una amiga se va en combi y lleva a un grupete de gente, pero le quedan aún 3 lugares libres. Cobra $170.- ida y vuelta.

Si alguien va al recital, pero todavía no tiene medio de transporte, les dejo su mail para que se contacten con él y le hagan todas las preguntas del caso.

spok_mtv@hotmail.com

CaroTros también es un servicio a la comunidad. Salute!

De Shopping

Hacía rato que tenía esta publicidad en la cabeza para postearla.

Es una pieza de la agencia El Cielo, para su cliente Alto Palermo.

Los DGC's (directores generales creativos) son los inigualables Ramiro Agulla y Carlos Baccetti.

Para reírnos un ratito de nuestros muchachos ;)

Lunes...Puaaaaajjjjjj

Definitivamente los lunes son días malvados.

Fijate hoy sino, el frío que se le ocurre hacer!
Y el sol se dió a la fuga, porque no asoma pero ni de casualidad...

Los lunes también son días egoístas, nunca piensan en los demás.

O acaso a vos algún lunes vino y te preguntó si te sentías de ánimo para levantarte?
O con ganas para ir a trabajar? O si estabas dispuesto a estudiar para ese exámen?

Noooooo, porque a ellos no les importa! Solo piensan en si mismos.

Vienen y te dicen, arriba carajo soy el lunes!
Y jodete. Ajo y agua. No hay lugar a réplicas.

No hay derecho.

Nada

Nada es un tango que vengo escuchando hace unos años, cuando empecé a escuchar tangos. Y con esto recordé una anécdota que me contó mi padre hace un tiempo.

Para los que no lo saben, mi papá es músico. En una época, siendo muy jóven él, tocaba la guitarra para un cantor de tangos, en un lugar muy conocido de Buenos Aires que se llama o se llamaba (desconozco si sigue funcionando) Caño 14. Ellos se presentaban antes de que subiera al escenario a cantar, con ese estilo y voz únicas, el Polaco Goyeneche.

Cuenta la historia que en una de esas noches en que mi viejo tuvo el lujo de poder compartir un trago y una charla con el Polaco, le planteó muy preocupado, que a él no le gustaba el tango. Que había tratado de escucharlo, pero que no había caso, que no le gustaba.

El Polaco lo miró con una media sonrisa y esa chispa que tenía en los ojos y mientras le ponía una mano sobre el hombro, se le acercó al oído y le dijo: "Quedate tranquilo, ya te va a gustar".

Y así fué. Creció. Y le empezó a gustar. Creo que los porteños no podemos vivir sin la nostalgia del tango. Pero en los años de joda, es difícil que uno llegue a incorporarlo.

Esta versión del tango Nada, es muy particular. Primero porque está en portugués, y segundo, porque está cantada con la hermosa y dulce voz que solo Caetano Veloso tiene. Y además, es como muy íntima. Es solo Caetano y su guitarra, cantando en vivo.

Es curioso, yo ahora digo lo mismo del vino. Trato de que me guste, pero no hay caso.

Quizás en unos años pueda escuchar este tango, disfrutando una buena copa de vino.

Qué día es???

Con esta cara, te digo todo.

Hoy estamos de festejos a lo grande, más que cualquier viernes, porque hoy somos libres. El pibe del fondo no va a estar en todo el día y su padre, se va toda la tarde a jugar al golf.

Arrancamos la mañana con alto desayuno, medialunas de Domani y café con leche. Y ya tenemos pensado el almuerzo. Nuestro preferido de los días en que hay celebración.

Los arcos dorados nos aguardan, allá vamos!

Porque todo vuelve...

El sábado en el recital de los chicos de Kalisua, estuvo presente la gente del Semiyero.

Semiyero es una organización no formal sin fines de lucro que, mediante el apoyo de bandas de rock que comparten esta iniciativa, logran la colaboración de su público.

Cuál es la idea? Que el día del recital, colabores llevando un alimento no perecedero, un juguete, ropa o útiles escolares.

Lo recolectado en cada show es destinado a diferentes comedores, hogares y espacios sociales con distintas necesidades. El destino de las donaciones es luego publicado en la página web.

El fin del Semiyero es, no solo una función solidaria y de concientización social, sino revalorizar por este medio un espacio muchas veces subestimado y algunas veces bastardeado, como es el del rock.

Y como ellos mismos dicen: porque todo suma, porque todo aporta, porque todo vuelve.

La energía se recicla...

Para más info www.semiyero.org

Otra vez, lunes...

Aunque me niegue, igual es lunes.

Encima otro de esos lunes nublados, grises, que a uno le cuesta más levantarse de la cama para ir a trabajar.

Para ponerle un poco de onda, escuchemos algo de música.

El finde fui a ver a Kalisuá, la banda de un amigo. Sonaron excelente en vivo, me encantaron las letras de los temas y Gastón está cantando muy lindo.

En algunas cosas me hizo acordar un poco a esta otra banda que les dejo, y con la que arranqué la mañana.

Y como además sé que este tema le gusta a Beíta, ahí va.

Esto es No te va Gustar, y el tema se llama "Al vacío".

Hoy es Viernes!

Ya no me duele la panza ni tengo más nauseas, anoche logré dormir, mañana voy a un recital de una banda de rock amiga, parecía que no llegaba nunca pero hoy es viernes y encima salió el sol!

No puedo pedir nada más.
Les dejo un chistecito para arrancar con onda el finde.

Si sos chicato como yo, hacele un click.

Lápiz de Oro - Junio 2008

El comercial “Narigón” de Fiat creado por Leo Burnett para el modelo Punto fue el ganador del Lápiz de Oro de televisión del mes de junio.

El jurado organizado por Editorial Dossier se reunió ayer en el auditorio de Metrovisión, y los spots que compitieron como finalistas fueron “Padre e hijo” de Santo para Personal, y “Ojo paranoico” de Vegaolmosponce para Axe.

Fuente: DossierNet

En la previa del Viernes tan ansiado, les dejo los dos comerciales de la serie, para que se rian un poquito.





Breve Reseña

La realidad es que no ando muy inspirada para escribir, pero sé que debo este post. Y como no quiero que la Srta.Luzbeíta empiece con sus amenazas y apures mafiosos, me dispongo a escribir.

Nos tomamos unos días pendientes de vacaciones que nos quedaron del verano y nos fuimos a Claromecó.

Que dónde queda Claromecó? Claromecó es una villa turística a 570 km de la Capital Federal en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires, a orillas del Mar Argentino con amplias playas de suave declive, bañadas por aguas relativamente cálidas a 70 km de la ciudad de Tres Arroyos.

Esta sería la explicación técnica.
La no técnica sería, Claromecó queda justo clavado en el medio de mi corazón.

Es el lugar al que me fuí por primera vez de vacaciones, en las únicas vacaciones que pasé con mi mamá y con mi papá juntos cuando yo apenas era una beba de 5 meses. Y es el lugar al que me fui cada verano, durante toda mi vida.

Es el lugar en el que tengo los recuerdos más felices de mi infancia. Es ese "algo positivo" que encuentro en mi memoria, cuando pienso en las cosas que generó mi abuela paterna durante mi crianza.

Allí sigue viviendo la que es mi amiga desde los 3 años. Nos conocemos de toda la vida, pero acostumbradas a vernos una vez al año, con suerte dos si yo viajaba en invierno también.

Llegar allá era, y sigue siendo, tener esa sensación única de sentirme completa. De que llegué al lugar al que pertenezco. Donde Carolina, se transforma en "Carola" y todos me conocen desde bebé, y creen recordar alguna vez haber visto a mi mamá con su largo pelo.

Es el lugar donde me enamoré, no una sino varias veces. Donde hice el amor por primera vez y donde ví por primera vez una estrella fugaz, todo en la misma noche.

Era poder irme a la playa sola con mis amigas adolescentes y a pesar de las indicaciones represoras de "metete hasta los tobillos nomás eh!", entrar al mar y meterme hasta que el agua me tapara el cuello y nadar, nadar, nadar...

Fundamentalmente, es el lugar donde me sentía libre.
Claromecó me daba libertades que Buenos Aires no.
Y creo que eso no cambió para nada.

En Claromecó sigo siendo libre para ser quien soy.
Y para soñar los sueños que me gusta soñar.

Lunes Choto

Un lunes espantoso, frío, gris, con lluvia, resfriada y con dolor de panza.
No me jodan! Yo quiero que sea VIERNES!

Volví

Me extrañaron...? (Quiero muchos sí por respuesta eh! Jajajaja!)
Aaaayyyy, yo también...zoncitos.

Me estoy reponiendo de una gripe mortal que me agarré en la costa, asi que van a tener que esperar un poquito por detalles. De momento les dejo una fotito del lugar en donde estuve.

Mi lugar en el mundo

Bueno, cada uno festeja el VIERNES como mejor le parece, no?

Haciendo deportes extremos

Haciendo una festichola con amigos

Durmiendo una siestita en el trabajo

Teniendo un affaire

Pasando la tarde en el sofá

Nadando un rato (?)

Practicando artes marciales

Ante todo, hay que estar cómodo, no?

Yo adhiero a esta opción!

Y vos?
Cómo pensás festejar este viernes?

Insomnio

Otra vez, no puedo dormir.
Desde chica que no me pasaba esto de dar vueltas en la cama y no poder conciliar el sueño.

En esa época me levantaba a bajarme el tarro de dulce de leche.
Hoy me tragué dos películas en el cable, y putee los finales de ambas.
Odio los finales pedorros, en lo que podría haber sido una buena película.

Como después de eso tampoco podía dormirme, me vine a la compu.
Me jugué un par de solitarios, que al menos gané.
Leí los blogs de amigos y vecinos...no había nada nuevo.
Casi vuelvo a los solitarios, cuando decidí entrar a escribir algo acá.

Pensé en empastillarme, con esas pastillitas chiquitas que me dio el traumatologo.
No me sacan un carajo el dolor de espalda, pero son buenísimas para dormir.
El problema es que si me tomo una a esta hora, dificilmente me pueda despertar mañana a la hora que tengo que hacerlo. Encima los jueves me toca radio y tengo que estar lúcida.

Sigo mirando en el reloj como la hora va corriendo y pienso qué podría hacer para lograr dormirme un rato. Solo en tres horas y media me voy a tener que levantar para ir a trabajar.
Hace cuanto que no voy a trabajar sin dormir? Mucho.

Nadie en el Msn.
Justo hoy se les da a todos por dormir?
Nadie más que yo en el mundo tiene insomnio?

Es como una cosa molesta en la panza.
Algo que me intranquiliza y no me deja descansar en paz. Quizás sea solo ansiedad...por el viaje? Nah, no puede ser eso.

Es mi instinto.
Me está avisando de algo...pero esta vez, no logro descifrar que es.

Sí, ya se. Muy poco inspirado el post.
Bueno chicos, es lo que hay.

Me comería un after eight en este momento...

Mastercard y el Futbol



Este es un pre-estreno del nuevo comercial de Mastercard.
El spot se llama "Recorrido" y la agencia es McCann Erickson.
Los creativos fueron Papón Ricciarelli y el Chavo D'Emilio.

Vale la pena verlo. Está muy lindo.

Mi sobri es lo más


De: luz trosman
Para: CaroTros
Enviado: lunes, 07 de julio de 2008 08:12:37 p.m.
Asunto: mi tia es lo mas‏

hola caro tequiero muchoo.
sos genial y linda
veni y tedoy monedas y vos
billetes. a y graciaspor las
libretitas. chau besos luz.

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Simplemente, me morí de amor.

Federer y Nike

Queixa - Caetano Veloso



Um amor assim delicado
Você pega e despreza
Não devia ter despertado
Ajoelha e não reza
Dessa coisa que mete medo
Pela sua grandeza
Não sou o único culpado
Disto eu tenho a certeza


Princesa, surpresa, você me arrasou
Serpente, nem sente, que me envenenou
Senhora, e agora, me diz onde eu vou
Senhora, serpente, princesa

Um amor assim violento
Quando torna-se mágoa
É o avesso de um sentimento
Oceano sem água
Ondas, desejo de vingança, dessa desnatureza
Bateu forte sem esperança
Contra a tua dureza

Um amor assim delicado
Nenhum homem daria
Talvez tenha sido pecado
Apostar na alegria
Você pensa que eu tenho tudo
E vazio me deixa
Mas Deus não quer que eu fique mudo
E eu te grito esta queixa

Mensaje del Indio

Es para las Madres de Plaza de Mayo. Lo grabó el Indio en la intimidad de su casa.

Les agradezco a los chicos de Mundo Redondo, que me hicieron conocer este video.

Yo por mi parte, les dejo el link a la página de Abuelas de Plaza de Mayo.

Será que fui nieta de una abuela que no tenía la libertad de verme, y por eso admiro esa lucha para encontrar a sus nietos...o quizás también, porque las siento menos politizadas.

Más info del video acá.

Unite a nuestra Campaña!



Hace tiempo ya, que le rendimos culto a los viernes.
Lo esperamos, lo ansiamos, contamos los minutos que faltan para que llegue, y una vez que llega...festejamos!

Asi es que invito a que se sumen a la campaña "Yo quiero que sea Viernes...YA!!!"

Por cualquier duda, comunicate al 0-800-333-CAROTROS

Sumate!

Razón y Piel...difícil mezcla

De Chocolatines y Tutti Frutti

Charla de MSN con las chicas de la oficina.
Era una tarde muy fría, muy al pedo y los jefes no estaban...sepan comprender.

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Gaby: que tal?, estamos todas?
Flor: ies
Vicky: si
Caro: si, hay joda? alguna partuza?
Flor: parece
Caro: a que se debe la convocatoria?
Vicky: por empezar el viernes con picadita con gancia!!!!
Gaby: no se adelanten
Gaby: quien es aca la moderadora?
Gaby: yo, así que lean
Caro: ah bue, te autonombraste
Gaby: el tema es asi, estamos todas con frío...si yo tengo, todas tienen
Gaby: y re da para comer chocolatines
Flor: tu lógica es incuestionable
Caro: jaaaa! REEEE DAAAAA
Gaby: pero dado que no hay un putis delivery
Caro: sweet delivery, by carotros...coming soon
Gaby: y yo no tengo medias (y no acepto prestadas)...alguien tiene que ir
Gaby: pensé en mandarlo a adrián, con la excusa de que vaya a fumar un cigarrillo
Vicky: que vaya la moderadora y se sacrifique por el grupo
Gaby: yo no puedo ir, si no, no puedo moderar
Caro: vos fuiste la de la idea, ahora te tenes que hacer cargo
Caro: hacete amiga, hacele ojitos y decile "adri, no comprás unos chocolatines"
Flor: tengo nauseas
Caro: yo a ese muchacho no le pido ni que me abra la puerta
Flor: a mi no me copa mucho pedirle a adrian
Caro: yo quiero una porción de lemon pie...donde y como la consigan, me da exactamente igual...je je je
Gaby: yo quiero algo chocolatoso
Caro: ya que estamos aca, porque no jugamos un tutti frutti?
Gaby: buenismoo, dale!!!
Gaby: nombres
Caro: colores
Caro: comidas
Gaby: animales
Gaby: frutas y verduras
Flor: paises
Gaby: ropasss
Flor: calles
Gaby: malas palabras
Flor: personajes historicos
Gaby: no, te fuiste a la mieda!
Caro: ropas, malas palabras?
Caro: personajes historicos???!!!
Caro: pero que clase de tutti frutti jugaban ustedes?
Caro: están drogadas?
Flor: a mi me gustaban los items cultos
Caro: NERD!

Y mientras tanto el sol se muere... - Indio Solari



Todavía no usé mi milagro de hoy (que corta es la vida, mi amor!)
No voy a buscar más consuelos tontos
si pasa algo malo esta vez.
Te voy a buscar
en la oscuridad

Yo no sé si pueda volver a encontrarte, amor
si Dios no me quiere en tu eternidad
Sueño con que duermo, no lleno mi tumba aún
y un poquito tarde esta vez se va a hacer...

Y mientras tanto el sol se muere
y no parece importarnos...
Mientras te quiero el sol se apaga
y si Dios queda en nada o no existe amaré mucho más.

Te voy a encontrar
en la oscuridad
Algún día, pronto, una de mis vidas
va a intentar matarme y lo va a lograr
Cómo será andar solito allá en la muerte?
Ay! mi amor ya sin vos... sin tu sueño...

Yo no sabría echarte de menos
(soy un ladrón que robó dolor)
y si te pierdo camino a casa
ya te dije esto antes... linda mía
te voy a encontrar
te voy a buscar
y te voy a encontrar...

Buscando Paz


Esta foto la saqué hace muchos, muchos años.

Mi mar, mi playa, mi lugar en el mundo, ahí donde me siento completa.
Donde sentir la tibieza de la arena bajo mis pies y escuchar el ronquido del mar, hacen que todo valga la pena.

Y donde todas las penas, son absorbidas por la energía de ese mar.

Es el lugar en donde más inocente y feliz fui.
Es mi infacia, o más bien su parte feliz.
Es el lugar en donde me atreví no solo a soñar, sino a creer en que los sueños se podían hacer realidad.

Hoy solo quiero volver.
Quiero caminar por esa playa otra vez y sentarme por horas eternas a pensar mirando ese mar.
Quiero descubrir si de esa que era, aún queda algo.

Lo necesito mucho.
Solo quiero estar a cientos de kilómetros de donde estoy ahora.